Aumentan los pilotos de drones que funcionarán de radares aéreos

Imagen de perfil de Marta Baena Sanz
drone-1006886_1920

Foto: Pixabay

Las cifras no mienten. En ellas nos apoyamos para afirmar que el 2017 ha sido el segundo año consecutivo en el que se ha roto la racha del descenso de fallecidos en las carreteras. La tendencia a la baja desde 2003 se fracturó en 2016 con un leve incremento y el año que acabamos de terminar aún ha elevado más la cifra total.

Según datos de la Dirección General de Tráfico 1.200 personas perdieron la vida en las carreteras españolas en 2017, por eso, la DGT apuesta este 2018 por aumentar el número de radares en las vías que vigilen y controlen el tráfico. Una medida que, en ocasiones, resulta ineficaz ya que la mayoría de los conductores conoce la ubicación del radar y frenan cuando se aproxima a él.

Pero el frenar a tiempo ya no será suficiente. Ahora, además de en la carretera, nos vigilarán también desde el aire con la incorporación de avionetas y drones que actuarán como radares aéreos, que sumarán su eficacia a los radares móviles y los helicópteros Pegasus. Todos ellos, medios encaminados a reducir la siniestralidad en carreteras mediante la detección de las infracciones de los vehículos durante su circulación.

Por este motivo, la DGT ya ha anunciado que los funcionarios de tráfico se formarán en el empleo de drones durante el 2018 para poder poner en activo esta iniciativa de cara al próximo año.

Tras publicarse la medida no tardaron en salir defensores y detractores; estos últimos argumentan que sólo se persigue el aumento de la recaudación por infracciones. Pero, dejando críticas y halagos al margen, es una realidad el incremento de agentes que ya se están formando como pilotos de drones y que tendrán que operar fuera de los entornos urbanos, a 120 metros del suelo, como máximo, y alejados de los aeropuertos.