El civismo, una asignatura pendiente para conductores y peatones

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Foto: Pixabay

Las buenas costumbres muchas veces se pierden, por eso, que la televisión contribuya a reeducarnos, nunca está demás. El último anuncio de Toyota Auris, además de presentar el último modelo que ha lanzado la marca, da una lección de civismo.

Una hija le pregunta a su padre por qué le da las gracias a los coches que se paran en el paso de peatones cada vez que cruzan la carretera. La niña argumenta que es el “deber” del conductor cederles el paso, no un gesto de amabilidad, y que ningún otro peatón se lo agradece a él cuando conduce… todos sabemos ya cómo acaba esta publicidad.

Una buena lección, tanto para la hija, como para toda la audiencia que, a menudo, olvidamos. Al final, éste y otros muchos anuncios, nos invitan a reflexionar sobre el comportamiento que tenemos tanto cuando somos peatones como conductores. Nos enseñan las normas básicas de tráfico, pero ¿qué pasa con las normas de convivencia?

Cuando conducimos no vamos solos, tenemos que tener en cuenta a otros coches  que influyen en nuestra conducción tanto como lo hacemos nosotros en la suya. Por eso, el tratar de ceder el paso para que un coche se incorpore a una autopista, si bien no es una obligación, siempre es un gesto de educación que, además, agiliza el tráfico.

Igual de importante es circular por el carril derecho siempre que se mantenga una velocidad constante. Pero más de uno y más de dos, se abonan al carril de la izquierda, con una velocidad baja, y entorpecen al resto de vehículos, que tienen que buscarse artimañas para adelantarles por la derecha o que frenan bruscamente generando atasco.

En general, son muchos los que parece que circulan sólo por la carretera, haciendo caso omiso al entorno. Por eso, hay que tener presente la frase de “yo soy yo y mi circunstancia”, para recordarnos que no todo depende sólo de nuestra actuación sino, también, de las circunstancias externas que nos rodean.