Las soluciones más básicas en seguridad son las más efectivas. En la carretera hay momentos complicados durante la conducción, pero si existe un momento especialmente peligroso es el que ocurre cuando sufrimos una avería y tenemos que parar al borde de la carretera.

El desconcierto inicial y la búsqueda de soluciones rápidas nos hacen actuar de forma extremadamente comprometida durante el periodo que existe entre la detención del vehículo en el arcén y la colocación del triángulo reglamentario.

El descenso a la carretera es el momento más peligroso, en el que el conductor pasa a ser peatón, en una zona completamente hostil para él.

¿Y si pudiésemos mejorar la seguridad en esos momentos? Una empresa murciana ofrece una excelente opción para solucionar este problema. Se trata de una señal que AVISA a los demás conductores de la intención de descender del mismo al arcén y baliza, en el horizonte visual del conductor que se acerca, al coche detenido sin tener que desviar su atención.

maxresdefault (1)Se lleva en el interior del vehículo y se coloca, ANTES de bajarse del vehículo detenido, en el lateral izquierdo del mismo, adherida con un sistema de imanes que lleva colocados en uno de sus lados o colgada de una solapa incorporada, en el borde superior del cristal de la ventanilla inmediatamente posterior a la del conductor. Su colocación, además, OBLIGA al conductor a mirar hacia atrás y le PREVIENE de los vehículos que le van a adelantar.

En la gran mayoría de las ocasiones, el conductor de un vehículo detenido en el arcén debe bajar por el lado izquierdo (los “quitamiedos” impiden abrir las puertas del lado opuesto al de la circulación), por donde circulan automóviles hasta, teóricamente, 120 km/hora. Por otra parte, prácticamente nadie se coloca el chaleco dentro del vehículo, por lo que el descenso a la carretera se hace en condiciones de temor y de inseguridad. Muchos accidentes se producen por atropellos en ese momento decisivo. La puerta destrozada, cuando no las lesiones o la muerte, es testigo mudo de estas situaciones.

Esta señal EVITA, al balizar al propio vehículo, la distracción que supone para otros conductores desviar la mirada hacia el Triángulo obligatorio (tres segundos equivalen a 100 metros recorridos en la carretera, es decir, el DOBLE de la distancia entre el triángulo y el automóvil detenido en el arcén).

Sin duda, un elemento de seguridad a tener muy en cuenta.