baby-1295835_1280Las condiciones físicas y psíquicas de cualquier conductor influyen de manera importante en la conducción de vehículos, esas condiciones bien pueden ser ocasionales, bien pueden aparecer de forma repentina o sencillamente ser el resultado de un proceso fisiológico como es el embarazo, proceso que produce cambios en el cuerpo de la mujer, tanto fisiológicos como metabólicos.

Durante este periodo se ponen en marcha complejos procesos hormonales que afectan a casi la totalidad de los órganos del cuerpo de la mujer provocando lo que se conoce como síntomas de embarazo.

¿Influye este estado en la conducción? Ciertamente, es algo a lo que no se le presta mucho interés, sobre todo para quien no ha pasado por este proceso. En el Congreso Nacional de Educación Vial Materno-Infantil para profesionales celebrado en Roquetas de Mar el pasado mes de febrero, Mª del Mar Murillo,  Matrona y Directora del Centro Maternal NyM en Almería, consiguió de forma magistral que todos los allí presentes nos metiésemos en el  papel de una mujer embarazada al volante. En esta ocasión nos aporta una información valiosísima a tener en cuenta por todos los usuarios de la vía.

¿Cuáles son las principales limitaciones físicas que se encuentra una mujer embarazada a la hora de conducir?

Las limitaciones físicas por lo general van aumentando conforme va avanzando la gestación. Una de las principales limitaciones es el aumento del tamaño del útero, el cual multiplica su capacidad por 20, pasando de un volumen de 10 ml a 5 litros en el tercer trimestre. Este cambio corporal mecánico ya de por sí, tiene como consecuencia una modificación de la postura de la mujer, una mayor incomodidad al conducir y la necesidad de cambiar la distancia y posición tanto del asiento como del volante, así como de llevar un adaptador para su cinturón de seguridad.

Mª del Mar Murillo, Matrona y Directora del Centro Maternal NyM

Mª del Mar Murillo, Matrona y Directora del Centro Maternal NyM

Debido a modificaciones en el sistema cardiovascular, pueden aparecer mareos, desmayos, palpitaciones, bajadas de tensión y también varices en piernas y genitales externos, con el consecuente dolor e incomodidad al conducir, especialmente en trayectos algo más largos.

También se produce poliuria (aumento de la frecuencia de las micciones), horizontalización del estómago y elevación del diafragma y pulmones, lo cual dará lugar a, pirosis, acidez y reflujo, además de los vómitos y náuseas que pueden surgir también por causa hormonal.

Así mismo, las embarazadas tienen un mayor riesgo de sufrir epistaxis (sangrado por la nariz).

Además, debido a cambios musculo-esqueléticos, les aumentará la curvatura lumbar, dando lugar a dolor tipo ciática/ciática, calambres, hormigueos, así como a dolor en la zona púbica debido principalmente a la acción de la relaxina (hormona que aumenta la flexibilidad de las articulaciones).

¿Y a nivel psicológico?

A nivel psicológico, es curioso que el primer y tercer trimestre comparten una serie de características que los diferencian del segundo trimestre. Durante el primer y tercer trimestre, el pensamiento está muy centrado en el embarazo y en el bebé; se suele dar una falta de sueño, estrés y miedo al aborto en primer lugar y al parto principalmente en segundo lugar. Todo ello puede conducir a falta de concentración y despistes que acabarán con fatiga y una posible distracción, lo cual es un peligro al volante. Durante el segundo trimestre, la embarazada experimenta una sensación de “euforia” o “falsa seguridad” que puede tener finalmente las mismas consecuencias durante la conducción.

¿Piensa que existe conocimiento de estos factores por parte de los demás conductores? ¿Y de las parejas?

La formación de los padres es fundamental. La Policía Local de Roquetas ofrece formación en los cursos de preparación al parto.

La formación de los padres es fundamental. La Policía Local de Roquetas ofrece formación en los cursos de preparación al parto.

Debido a mi trabajo, tengo acceso a embarazadas en los tres trimestres y en muchas ocasiones a sus parejas, y realmente existe un gran desconocimiento al respecto. Aunque parezca mentira, muchas de ellas no utilizan adaptadores para el cinturón, ¡y es algo básico! O por ejemplo, cuando van en un coche de copiloto, no cambian de sitio su adaptador. Además, la población en general no conoce muchos de los cambios que pueden influir en la conducción durante el embarazo, como puede ser un calambre brusco en el gemelo mientras vas por la autovía, o un sangrado repentino por la nariz.

Y es que preocuparse por la seguridad es vital, como anécdota, una de las mamás, contaba el otro día en clase de pilates que gracias al adaptador del cinturón de seguridad que llevaba, su bebé se salvó. Sufrió un accidente de tráfico en el que se vieron implicados 15 vehículos en cadena y ella estaba de 35 semanas de gestación. Ella sufrió lesiones en cuello y quemaduras por el cinturón y cuando llegó al hospital, le dijeron que había salvado la vida a su futuro hijo por haber llevado el adaptador, ya que si el golpe hubiera ocurrido sin él, lo habría absorbido su abdomen, con resultado posiblemente fatal.

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Agradecimientos: Centro Maternal N&M , Sección de Educación Vial – Policía Local de Roquetas de Mar (Almería)