Consejos para que tu coche contamine menos

Foto: Pixabay

Foto: Pixabay

El único efecto positivo que ha derivado del COVID-19 ha sido que aprendamos a valorar el trabajo de los profesionales y que se haya reducido la contaminación en el medio ambiente. En el artículo anterior hablábamos sobre la reducción en la emisión de gases a la atmósfera, debido a la escasa movilidad de estos días. Los coches se han quedado aparcado y no han contaminado pero, ¿qué ocurrirá cuando se levante el estado de alarma?

Esta semana más de 4 millones de personas en España han vuelto a sus trabajos y no son, ni mucho menos, la totalidad de las que están en casa. Aún quedamos muchos por salir. Y si hay algo que tengamos que aprender de esta situación tan extrema es que lo bueno que hemos conseguido durante esta cuarentena pueda mantenerse en el tiempo y no volver en dos días a la situación anterior y a contaminar con nuestros vehículos el aire que respiramos.

En este reportaje te ofrecemos consejos que deberías tener en cuenta para que tu coche de combustible no contamine tanto. Reducir las emisiones es una de las prioridades de este 2020, según lo indica la nueva normativa de la Unión Europea y la innovación que está poniendo en práctica el sector del motor para producir coches eléctricos.

Pero estos modelos no están al alcance de todos los bolsillos y existen muchas incógnitas que no convencen a muchos compradores. Sin embargo, eso no exime de la culpa por seguir contaminando. Por eso, si tu vehículo funciona con combustible fósil hay que tener en cuenta una serie de remedios que sí podemos aplicar para cuidar del medio ambiente.

Empezamos por la mecánica, pues si tanto el tubo de escape como el catalizador tienen un correcto funcionamiento, eso contribuye a que se reduzcan las emisiones. Es importante comprobar el funcionamiento de la batería, cuidar los neumáticos y mantener limpio el sistema de inyección, pues todas estas cuestiones inciden directamente en el consumo de combustible. Al igual que controlar el filtro del aceite para que el motor no expulse tantos gases.

Pero no todo depende del estado del coche, sino también de nuestra propia conducción. Para ello, los expertos aconsejan mantener una velocidad constante, que consumirá menos del depósito, no revolucionar demasiado el motor y no dejar el coche en marcha en un atasco o si estamos parados esperando. Es conveniente planificar la ruta, para dar menos vuelta, no abusar del aire acondicionado y no sobrecargar mucho el maletero. Todo esto hace que se consuma más combustible.

Pero, ante todo, si el coche es muy antiguo y expulsa demasiado CO2, nos limitarán su entrada en el centro de muchas ciudades, por lo que hay que mentalizarse que más pronto que tarde, habrá que jubilarlo.