El limbo por el que circulan segways, hoverboards… empieza a tener orden

VMP modificación de las ordenanzas municipales
Los VMP circulan hasta ahora por el vacío legal. La DGT y los ayuntamientos trabajan para poner orden a su circulación.

Los nuevos vehículos de movilidad personal (VMP) se multiplican y diversifican por momentos. La innovación está en pleno proceso creativo y no deja de sacar a la calle singulares dispositivos, cada vez más compactos y llamativos, sobre los que desplazarse. Así es que a las normas de circulación y ordenanzas municipales no les queda otra que revisar sus párrafos para ver la manera de ponen orden a su circulación. Y es que si bien la Dirección General de Tráfico (DGT) ya ha empezado a marcar la pauta sobre los VMP, en la instrucción 16/V-124, prohibiendo que segways, hoverboards, patinetes y similares circulen por las aceras, ha optado por dejar que sean los ayuntamientos los que especifiquen qué excepciones y normas incluyen en su regulación acerca de aspectos como el uso que hacen de la vía pública o las limitaciones de velocidad a las que son sometidos.

Segways, hoverborads… Ni peatones ni vehículos a motor

La dificultad a la hora de establecer una normativa clara y precisa es que este tipo de ‘artilugios’ que se emplean para la movilidad personal no tiene clara su ubicación en el mapa de la circulación y en la actual Ley de Tráfico por razones como que:

  • No pueden ser considerados vehículos a motor a pesar de ser propulsados por motores electrónicos, tecnología mecánica, acción humana…
  • No pueden ser considerados peatones y, por lo tanto, no pueden transitar con la misma libertad por aceras, parques y otras zonas reservadas a viandantes.
  • No precisan de autorización administrativa, permiso de circulación ni licencia porque no se consideran vehículos a motor.
  • No están obligados a llevar seguro de circulación, por el mismo motivo.

Por el hecho de no ser considerados peatones, la DGT ha optado por prohibir el desplazamiento de estos VMP por aceras y otros espacios que están reservados para los peatones. Sin embargo, a falta de una Ley de Tráfico que se pronuncie con determinación, la DGT le brinda la elección a las ordenanzas de cada consistorio para que permitan, si así lo consideran, la circulación de estos dispositivos por los espacios destinados al tránsito de viandantes siempre y cuando ellos lo hayan autorizado y no supongan un riesgo para la seguridad vial y el resto de usuarios que se mueven por la vía pública.

Los VMP, según los ayuntamientos

Barcelona ha sido una de las ciudades que ya se ha pronunciado de forma rotunda. Así, en la temporada estival prohibió que segways y patinetes eléctricos pudieran circular por falta de homologación y ahora trabaja en la elaboración de una catalogación de estos dispositivos de desplazamiento personal para establecer, previa aprobación, cuáles podrán moverse por las aceras y zonas peatonales y cuáles deberán hacerlo por los carriles bici y las calzadas.

Y la Ciudad Condal va más lejos. También prevé obligar a sus usuarios a que dispongan de un seguro y estén registrados en el caso de que sean utilizados para uso comercial, público, compartido o exista un lucro. En lo que respecta a la seguridad vial de quienes circulan con estos VMP, la modificación de la ordenanza recogerá el uso obligatorio de casco también cuando estos dispositivos se utilicen de forma comercial.

Incluso se ha llegado a hablar de sanción económica en caso de no cumplir con la ordenanza. Recogen multas de hasta 500 euros dependiendo del tipo de infracción como superar los límites de velocidad marcados para cada tipo de vehículo de movilidad personal, no hacer uso del casco en los casos en los que sea obligatorio o circular bajo los efectos del alcohol o sustancias estupefacientes.

Pero no solo Barcelona ha empezado a poner limitaciones a un terreno que, por novedoso, transita por el vacío legal. El ayuntamiento de Zaragoza, que ya se planteó incluir a los segways en su ordenanza para peatones y ciclistas, también se ha puesto a trabajar.

En Tráfico y Tránsito desarrollamos planes de movilidad para empresas e instituciones como herramienta para velar por la seguridad vial de los usuarios y potenciar el uso de medios de transporte alternativo que redunden en beneficios económicos, medioambientales y sociales para todos.